
Hoy
en día el blanqueamiento dental es usado como una cosmética dental que consiste
en la aclaración de uno o varios tonos del diente, que se encarga de devolverle
al paciente seguridad, autoestima, salud y belleza. Se trata de un tratamiento
alternativo muy conservador que evita la agresión en el diente ya que antes la
alternativa a para devolverle un color claro a las piezas dentarias era a través
de coronas o carillas. Este tratamiento abarca a los dientes delanteros tanto
superiores como inferiores. Se lo realiza en el consultorio o en casa.
En el consultorio:
se realizará una limpieza con un cepillo y a base de piedras pómez mezclado con
agua para la eliminación de la placa bacteriana, sino se realiza esto antes de
colocar el peróxido de hidrógeno o de carbamida (peróxido de hidrógeno entre el
5 y 38% y el Peróxido de carbamida al 30 o 35%.) estos perderían su eficacia. Se
prepara al paciente con unas gafas de seguridad y su babero especial, nunca se
debe de trabajar con anestesia para no perder el control de la sensibilidad
dentaria, se aísla el campo operatorio después de haber protegido la mucosa con
vaselina, secamos y nos percatamos de no exista contacto de la saliva con los
dientes, procedemos aplicar el gel en cada una de las piezas y lo exponemos a la
luz halógena o láser entre 20 o 45 minutos.
La cita es cada 7 días.
Ambulatorio:
El paciente puede realizar este tipo de tratamiento en su hogar bajo las
indicaciones del profesional. Este consiste en el uso de unas cubetas o férulas
especiales para tratamientos de blanqueamiento dental que habrán sido diseñadas
especialmente con la forma y tamaño de los dientes dl paciente con una previa
impresión y vaciado correspondiente para poder confeccionarlas, en cuyo interior
se aplica el gel blanqueador (peróxido de carbamida entre el 10 y 16% o el
peróxido de hidrógeno 2 y 15%).
CONTRAINDICACIONES:
Pacientes que presenten,
·
Caries abiertas.
·
Restauraciones deficientes con
filtración.
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Enfermedades periodontales.
·
Menores de 12 años.